El futuro de la ciudad 3.0 está a la vuelta de la esquina, de la ciudad ineficiente a una mas eficiente pos-pandemia.


Se está analizando volver a la actividad laboral controlada, “cuarentena inteligente”, donde la ciudad y la tecnología serán protagonistas, las autoridades deberán controlar y planificar los flujos de circulación de sus ciudadanos, pero solo las ciudades que logren desarrollar soluciones tecnológicas para gestionar las actividades urbanas sobrevivirán.

Ya somos conscientes como las propuestas de movilidad urbana por parte del gobierno no funcionan, la chapa par e impar no funciona es imposible controlar, los certificados laborales de excepción tampoco porque se consiguen fácilmente, el biocontrol de actividades laborales tampoco se ha realizado de manera efectiva, los flujos de descongestionamiento no son efectivos, entre otros.

Es necesario escuchar a los Urbanistas así como se escucha a los Médicos.

A lo largo de años Asunción y Central, han materializado propuestas urbanas tan superficiales e ineficientes que no se pueden seguir tolerando, en evidencia quedó el desmembramiento del Metrobús, malversaron un transporte público urgente y necesario, la inversión en infraestructuras como el puente Chaco i que responde a especuladores inmobiliarios y no a la descongestión y planificación urbana, los pésimos enrejados de los espacios públicos, los indígenas siguen en crisis, los campesinos siguen en la miseria absoluta, los ciudadanos que antes podían cruzar libremente y sentir la naturaleza, ahora no lo hacen, etc.

Es urgente insistir en la ciudad sostenible, los procesos de desarrollo siguen incrementando el consumo masivo de recursos, la creciente pérdida de biodiversidad, con el consecuente deterioro de la calidad de vida tanto del entorno urbano como el rural próximo, prueba es, como la biodiversidad ha vuelto en este parate mundial.

Una de las teorías más probables de esta pandemia hasta ahora, es que los procesos intensivos de producción animal, (hacinamiento animal, estrés, fumigación química) fue el factor principal que ocasionó la mutación y dispersión de estos virus. La presión del sistema económico hacia la naturaleza no cabe duda es un factor fundamental para los problemas de salud que estamos sufriendo y las crisis ambientales que vivimos mundialmente. El Desarrollo Sostenible es una farsa, el sistema no logró concebir el desarrollo sin degradar la naturaleza por tanto todo desarrollo es insostenible.

Hacia una ciudad 3.0 gracias al COVID-19

Salvador Rueda desarrolla la idea la ciudad sostenible en 3 niveles, el aéreo, el superficial y el subterráneo, donde diferencia cada nivel por usos específicos, por ejemplo, en el aéreo estarían los captadores solares, de agua, cubiertas verdes, en el nivel subterráneo sería de acumulación, estarían los reservorios, captadores de energía pero también subtes, estacionamientos, que ayudaría a descongestionar, y el nivel superficial sería el nivel de uso y canalización de estos recursos, con el objetivo de lograr una vida urbana más saludable y compacta. Rueda, S. (2002). Barcelona, ciudad mediterránea, compacta y compleja.

Pese que el filósofo esloveno Slavoj Žižek y otros pensadores advierten los graves problemas que ocasionará una ciudad del control de los contagiados, de la vigilancia consentida, vemos una oportunidad única para mejorar radicalmente la gestión de ciudades ineficientes.

Corea del Sur es un ejemplo de esto, con el uso de una App para celulares que controla, organiza y traza una red que contactos y desplazamientos para contagiados, ha logrado controlar el virus sin detener totalmente la ciudad, ahora se sumó Israel y otros países que recomiendan bajar la App.

Esta herramienta digital bien utilizada, tiene un potencial inimaginable para la gestión de las ciudades. La ciudad compacta con mixtura de usos es el objetivo de una ciudad sostenible, en nuestro contexto con nuestra politiquería es imposible restructurar el funcionamiento de la ciudad, pero si se populariza el uso de una App de movilidad COVID-19 entre la mayoría de los ciudadanos responsables, cambiará radicalmente la Gestión y Gobernanza Urbana.

Ciudades avanzadas en Smart City en espacios de co-working, co-living, sharing-services, space-services, etc, la ciudad compartida gracias a la tecnología, verán deteriorado su progreso, de la misma manera que ciudades compactas, democráticas, circulares, pero Asunción y el área Metropolitana, ineficientes, con desigualdad urbana, análogas, descoordinadas, sin planificación, tienen la oportunidad divina en reconvertirse.

Cito algunos datos y soluciones que podría arrojar una App o varias Apps relacionales que se desarrollen en esta coyuntura de pandemia:

  • Estadísticas de calles más transitadas.
  • Estadísticas de zonas más concurridas por horarios.
  • Estadísticas de distancias realizadas
  • Estadísticas de flujos de servicios a diferentes horas.
  • Estadísticas de barrios que funcionan autónomamente o no.
  • Estadísticas de veredas mas usadas, para ser ensanchadas y acondicionadas
  • Coordinaría turnos para la utilización de espacios seguros y descongestionados
  • Turnos para la movilidad vehicular en 15 minutos
  • Turnos para las actividades comerciales esenciales, etc. con seguridad
  • Turnos para ir a shopping con seguridad
  • Turnos para ejercitarse con seguridad
  • Turnos para ir a la costanera con seguridad, parques, plazas, etc
  • Incentivaría a los ciudadanos a desplazarse menos, beneficiando la descongestión vehicular y contaminación ambiental.
  • También fomentaría la utilización de servicios próximos
  • El cuidado de la biodiversidad con la desviación de circulación.
  • Redireccionaría eficientemente la inversión de infraestructuras por sectores.
  • Fomentaría el desarrollo participativo mediante chats en la app.
  • Potenciaría la educación para una cultura cívica sustentable, etc etc etc.

 

Es inimaginable como mejoraría Asunción y Gran Asunción con una aplicación de movilidad inteligente, que además de expedir turnos de usos seguros, optimizaría los procesos de control mediante escáners prescindiendo de inspectores. La inteligencia artificial es un hecho, y aplicarlo a la gestión urbana, podría salvar muchas vidas, en vez de hacerlo analogamente como hasta ahora. Una app que logre una planificación integrada a nivel territorial, transversalmente coordinando todos los componentes del big data será el futuro de las ciudades pos-pandemia.

Nicolás Morales Saravia

Arquitecto y Docente FADA UNA

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