En Asunción aún, no es saludable vivir en Edificios.


En esta época de elecciones municipales hay que mover el avispero, Asunción con sus 525.000 habitantes según la DGEEC, y una ocupación de 40hab/Ha, no roza ni el mínimo para aspirar a ciudad sostenible de 70hab/Ha, necesariamente debe crecer en vertical, pero las condiciones aún son pésimas, predomina la informalidad, la fragmentación funcional, las estructuras urbanas son débiles y se siguen depredando las pocas zonas verdes que deberían convertirse en espacios públicos, principalmente para aquel que no cuente con un patio en su vivienda.

Grafico que Googletimelapse 

El tejido urbano en damero que organiza a Asunción entre las miles de ciudades fundadas en la colonia, debería absorver el triple de viviendas de la actualidad, para una movilidad mínima, porque el suelo es mas rentable, las infraestructuras se hacen mas compactas y económicas, la gestión urbana es mas sencilla, mejora la calidad de vida de TODOS/AS.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda 10 m2 de área verde/habitante, y ahora en pandemia propusieron elevar a 15m2, pero las áreas verdes son variables y su distribución en el territorio es irregular, sobre todo en nuestra capital, si hacemos una suma del Jardín Botánico en un extremo, el Parque de la Salud y el Parque Ñu Guasú en el otro extremo más unas pocas plazas inservibles, superan los 45m2 por habitante según UCCI, pero ¿quién usa? El que tiene vehículo, tiempo y dinero.

La bolaterapia del 2015 Asunción Capital Verde impulsada por anteriores intendentes asuncenos, es una estafa del marketing inescrupuloso que acompaña las campañas políticas, el espacio público es inaccesible por su lejanía para la mayoría de los asuncenos, y lo poco que hay equidistante está en pésimo estado.

La distribución del espacio público en Asunción es un perfecto reflejo de la distribución de riqueza en el país, sin hacer apología a la desigualdad social, es lo que es.

El crecimiento y cambio de escala requiere la adopcion de soluciones e infraestructuras sostenibles adecudadas en el marco de esta nueva realidad, vemos esta falencia en el crecimiento descontrolado del AMA, sin planificación, con ordenanzas generalistas que apenas se cumplen, originando ciudades desordenadas, anarquicas, toxicas, discontinuas, escuetas, con la agravante carencia de infraestructuras básicas, a causa del crecimiento horizontal descontrolado.

Una ciudad dual como Asunción desarrollada únicamente sobre la visión económica, con ausencia de espacios públicos ordenados y distribuidos, ausencia de transporte decente, ausencia de veredas accesibles, ausencia de alternativas de movilidad, bicisendas, ciclovias, metrobus, tranvía, ausencia de ofertas culturales y de entretenimiento, debe aspirar a una identidad diferente pero con hechos, no solo con palabras. “Ciudad Verde”, “Madre de Ciudades”, “Tenes que sentirla” etc NO SIRVE PARA NADA si no se invierte y no hay una reestructuración real de la ciudad.

Las camaras inmobiliarias paraguayas CAPADEI, CAPEI, COPACONS, etc, si desean seguir siendo rentables a futuro, deben exigir a los nuevos candidatos a Intendentes que emprendan la Planificación Urbana integral, no solo cumplir la gestión básica de mantenimiento. Es imprescindible que aborden el Plan de Desarrollo Urbano de Salvador Rueda, el Plan CHA , el plan ASU VIVA, en coordinación con el PEMA Estratégico Metropolitano, el tren de cercanías y todas las ideas sostenibles que puedan surgir.

Ejemplos sobran hay que dejar de mirarse el ombligo, como el urbanismo social de Medellín, la recuperación histórica y cultural de Quito, Montevideo, Santiago, Salvador de Bahía, Bogotá, Ciudad de México, la movilidad sostenible de Curitiba, la Ciudad Viva del centro de Sao Paulo, la peatonalización de calles en NY, la recuperación del borde norte en Rosario y BsAs, un sinfín de ejemplos nos rodean, no hay que inventar la rueda, hay que invertir de una vez por todas en nuestra querida pero sufrida Asunción.

Nicolás Morales Saravia
Arquitecto y Docente FADA UNA
@bioconsarquitectos