Movilidad y agua, lo que deberá enfrentar el próximo intendente de Asunción


Las precipitaciones intensas recurrentes colapsan Asunción con mayor frecuencia, un fenómeno que trasciende la mera intensidad pluvial para evidenciar fallas sistémicas profundas. La ciudad opera como un conjunto disfuncional, planifica con documentos normativos pero ejecuta decisiones contradictorias, convirtiendo la excepción en paradigma de gestión. Este patrón no solo agrava crisis hidrológicas, sino que compromete la resiliencia urbana global.

El colapso en tiempo real: evidencias de una red al límite

Corredores estructurales como la Costanera, Avenida Artigas y el entorno del Jardín Botánico saturan sistemáticamente, operando ya al límite en condiciones normales y colapsando ante eventos climáticos. Escenas repetidas como vehículos atrapados y arrastrados por raudales, rescates improvisados, revelan déficits en gestión de riesgos: inexistencia de controles preventivos, protocolos en puntos críticos y modelado hidrodinámico. En barrios consolidados, calles enteras revierten a cauces activos en minutos, repitiendo patrones inundables históricos. A esto se agregan caídas arbóreas por suelos saturados y mantenimiento deficiente del arbolado urbano, junto con cortes energéticos e infraestructura colapsada.

La capital que no logra evacuar el agua

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Cuando se habla de inundaciones, suele pensarse en grandes obras, pero el problema en Asunción es más transversal. Falla lo básico las bocas de tormenta sin mantenimiento, cauces obstruidos, residuos que bloquean el sistema que apenas llega al 30% de cobertura en la capital.

En ese contexto, vale la pena ampliar el enfoque, no todo el drenaje tiene que resolverse bajo tierra. Existen estrategias superficiales, como redes de escurrimiento controlado al borde de veredas, zanjas de infiltración o sistemas abiertos integrados al espacio público, que, bien diseñadas, pueden complementar la infraestructura existente, reducir la carga sobre los conductos y, al mismo tiempo, mejorar el espacio urbano.

No se trata de reemplazar el sistema pluvial, sino de dejar de depender exclusivamente de él.

Mucho diagnóstico, poca continuidad

Hace más de tres décadas que la ciudad se estudia a sí misma. Atlas de riesgo de inundaciones, planes metropolitanos, manuales de infraestructura verde, hídrica, lineamientos urbanos sostenibles, diagnósticos de cuencas. Más recientemente, el Plan KOICA 2024, enfocado en movilidad, que propone corredores BRT, nodos de transferencia y una estructura más ordenada del transporte.

El Plan KOICA no trata sobre inundaciones, pero su ausencia también se siente cuando llueve. Una ciudad congestionada, dependiente del automóvil y sin transporte público eficiente, reacciona peor ante cualquier evento crítico.

La movilidad, espacio público e infraestructura no son temas separados. Una vereda bien diseñada no solo ordena al peatón, también puede drenar. Un corredor de transporte bien resuelto reduce presión sobre ciertas áreas. Un sistema pluvial eficiente sostiene la movilidad.

Ordenanzas incumplidas, incoherencia normativa

Asunción cuenta con regulaciones sobre uso del suelo, ocupación pública y desarrollo, pero su aplicación es insuficiente, vemos veredas discontinuas invadidas por rampas, carteles y estructuras; estaciones de servicio infractoras de distancias mínimas; permisos excepcionales convertidos en norma. Matizando, no todas las normas son óptimas, muchas están desactualizadas o ajenas a realidades socioeconómicas, pero el núcleo del problema reside en un sistema normativo falto de consistencia, incentivos y mecanismos de control efectivo.

Existe una Ordenanza N° 115/23 «De Veredas Unificadas e Inclusivas», (que actualiza y complementa la normativa 217/12) establece que las veredas de Asunción deben diseñarse bajo criterios de sostenibilidad, obligando a los frentistas a incluir franjas de absorción de césped y utilizar materiales permeables que permitan la filtración directa del agua de lluvia al suelo. Pero aún es incipiente su ejecución.


https://www.asuncion.gov.py/wp-content/uploads/2024/04/Ord.-115.23_c.pdf

¿Qué NO se puede colocar en las veredas?

  • Obstáculos en la Franja de Circulación: El espacio destinado al paso peatonal (mínimo 1,20 m) debe estar totalmente libre de obstáculos
  • Casetas Policiales
  • Materiales no autorizados
  • Estacionamiento de vehículos

Tres ejes urgentes para las próximas autoridades municipales

Con elecciones municipales próximas, el riesgo radica en promesas de grandes obras sin resolver lo operativo básico. Tres frentes demandan atención inmediata:

Primero: Orden operativo del espacio público
Acción administrativa concreta: censo inmediato de veredas ocupadas, cartelería y obstáculos; decreto unificado de usos permitidos; equipo de fiscalización con remoción inmediata (no solo multas); limpieza progresiva de corredores principales en 90 días. El fin es recuperar el uso esencial de la ciudad.

Segundo: Movilidad con gestión del tráfico existente
Sin megainversiones iniciales, ejecutar el Plan KOICA 2024 (corredores BRT en Eusebio Ayala, Artigas y General Santos; LRT integrado; centros de transbordo).

Tercero: Infraestructura crítica y respuesta rápida
Restaurar credibilidad básica con sistema de bacheo en 48-72 horas; identificación de puntos inundables con microintervenciones drenantes; cuadrillas zonales para mantenimiento permanente, no reactivo.

Visión estratégica: Asunción 2037

Dejemos los sesgos de lado. A largo plazo, recuperar 200 plazas activas con usos deportivos, sanitarios y comunitarios; reactivar el centro vía rehabilitación de viviendas vacías y edificios abandonados con incentivos claros, no permisividad; avanzar peatonalizaciones progresivas. En movilidad estructural, implementar MRT (metro o tren pesado) del Plan KOICA. Combatir isla de calor con parques, corredores verdes y captación pluvial como infraestructura ambiental funcional. Detener expansión horizontal incentivando densificación vertical, sustentada en plan regulador actualizado y POUT.

Asunción funciona como una suma de decisiones aisladas, es bastante cierto, aunque no exclusivo de esta ciudad. Todas las ciudades tienen tensiones, contradicciones y márgenes de excepción. La diferencia está en cuánto esas excepciones erosionan el sistema.
La lluvia va a seguir cayendo, probablemente con más intensidad. La pregunta no es si la ciudad puede evitar todos los colapsos, porque eso no es realista, sino si puede dejar de reaccionar siempre al límite.

El cambio de fondo es pasar de una ciudad que improvisa a una que, al menos, logra sostener sus propias reglas.

Arq. Nicolás Morales Saravia
Arquitecto y Docente FADA UNA
Magister en E.S.U.
Consultor en Construcciones Sostenibles PYGBC
Diplomado en Urbanismo y Medio Ambiente (USAL)
Dimplomado en Patologías por Arquimétodo.
Miembro del Colegio de Arquitectos del Paraguay.
@bioconsarquitectos